miércoles, 29 de julio de 2015

ABUELAS




Abuela materna
es Madrid.
Guindalera.
Espíritu inquieto,
incansable lucha,
abrazo siempre,
aun sin fuerzas,
paño de lágrimas,
refugio, consejo,
duro el pecho
de tanta herida.
Pilar de esa piña
en la que ella creía.
Es música y sonrisa,
dedicación, entrega.
Paseos por callejuelas,
repiqueteando tacones,
charla incansable,
noches de viernes.
Gitana, me decía.
Cuánto te extraño,
abuela.
 
Abuela paterna
es Cantábrico.
Y África.
Y, un poco,
también Madrid.
Fuerza, aventura,
valentía.
Ojos de lágrimas escondidas.
Dulzura oculta
tras el envoltorio
de los caramelos de un bolso.
Orgullo.
En sus labios,
verdades como puños
variadas por el viento.
Ternura
en gestos veloces.
Paz.
El mar.
Y tú,
abuela.
No sé qué echo de menos más.

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